martes, 11 de marzo de 2014

Feliz día de la mujer


Podemos ser leyenda
(…) Y está también la naturaleza y su evolución y está también el volver a casa antes de que se haga de noche después de jugar y también está el principio de ser una leyenda. Puedes convertirte en una leyenda en cualquier momento entre la niñez y los catorce años (…) pueden convertirse en leyenda si tienen un perro detrás dentro de la cesta de una bicicleta, pueden convertirse en leyenda si llevan una flor en cada mano, pueden convertirse en leyenda si tuvieran un accidente y perdieran un dedo, pueden convertirse en leyenda si pasean de acá para allá de la mano y el ojo de uno de ellos está siempre cerrado. Pueden convertirse en leyenda y lo hacen porque una leyenda cualquiera entre la niñez y los catorce años se convierte en leyenda, en pura leyenda. (…) Todo era como un sueño y muy emocionante. (…) Cuando mi hermano y yo caminábamos y caminábamos en dirección a las montañas por los caminos llenos de polvo, y nos íbamos y volvíamos y todo y nada ocurría mientras tanto, éramos una leyenda en aquel tiempo, sólo entonces. Cuando nos íbamos de acampada y arrastrábamos con nosotros un pequeño carro y dormíamos abrazados y cualquier niño o cualquier niña podía haber sido lo que cualquier niña o cualquier niño era, éramos leyenda entonces, éramos legendarios entonces.
Del libro Guerras que he visto, de Gertrude Stein

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